Es un sentimiento muy humano el hecho de querer a toda costa aquello que creemos inalcanzable. Es como cuando admiramos incondicionalmente a nuestros artistas. Son ídolos, son mitos, porque son inalcanzables.
Algo parecido le pasa al oro. Es un metal precioso, complicado de extraer. Históricamente ha servido de moneda de cambio, siempre ha sido un patrón de valor en la economía… El oro marca elegancia, la diferencia. No solamente en esas joyas que nos regalan, también, por ejemplo en las medallas. No es casualidad que el primer premio sea precisamente la medalla de oro.
Si tiene joyas de oro, oro dentario y otras prendas de oro y no sabe qué hacer con ellas porque ya no las nececita, puede ponerse en contacto con la empresa Oropostal (http://www.oropostal.es/) y convertir su oro en dinero. ¡Es muy sencillo! Read More