La decisión de oro

A menudo se escucha decir que los hombres somos animales de costumbres. Esto es, muchas veces, porque nos cuesta desprendernos de aquello que nos ha acompañado durante mucho tiempo ya sean objetos, ya sean personas, olores o, sin ir más lejos, las costumbres, esos viejos hábitos que nos persiguen como sombras.

Aquellos pendientes que nos regaló nuestro primer novio o el reloj de la comunión. A veces la decisión de dejarlo todo atrás y empezar de cero no es nada fácil. Pero, es muy probable que abandonar esos malditos recuerdos que nos hacen estancarnos en el pasado nos dé fuerzas para afrontar el presente y sea un impulso para encarar el futuro inmediato.

Consiste simplemente en reflexionar y tomar una decisión de oro, la decisión que ha de ocuparnos los días venideros. Pensar, repensar y reflexionar… y mantener la mente ocupada, por ejemplo, leyendo blogs como éste.